Thursday, November 11, 2004

AlGo En El TiNtErO

Lo vió de espaldas delante del ventanuco enrejado, nimbado por la luna, inmóvil como una figura de cera. Esperó, debatiéndose entre el deseo de decir algo y una especie de parálisis que se lo impedía. Pasaba el tiempo. Nada necesitaba tanto como que el otro arrancara a hablar, le daba miedo verlo tan quieto. Por fin creyó percibir un murmullo muy leve, algo así como un rezo entre dientes. Aguzó el oído: “Tú rozas con tu luz la otra ladera…”

- ¿Se puede saber con quién coño estás hablando? -estalló.

-Con nadie -dijo su amigo sin volverse-. Estaba mirando la luna. ¡Hace una noche tan bonita!

(…)Se vió arrastrado intempestivamente a un baile bajo la luna, entre luces, hierros de colores y olor a churros. Él tendría la edad de este chico y ella menos, parecía una niña. Acababa de conocerla en una verbena. Tocaban aquello de: “Está cansado el sol / de tanto y tanto caminar / se va, se va…”, y ella lo tarareaba con los ojos entornados. Luego echaron a andar hacia unos desmontes, cogidos de la cintura, bajo la luna llena. Ella dijo: “¡Qué noche tan bonita!”, y se pararon a besarse. Qué lejos estaba aquello. Necesitaba contarlo, le sentaría bien; pero no podía.

- A mí no me gusta la luna -se limitó a decir-. Me pone nervioso.

El otro seguía sin volverse. Tal vez estuviera recordando una escena parecida. Al principio venía a verle los jueves una chica pelirroja. Luego no volvió a recibir visitas de nadie.

Ahora volvía a hablar, pero no de la chica esa ni de nada real. Recitaba lentamente como si estuviera en el teatro.

- Pues a mí al contrario. La luna me calma. De puro lejos que está. Lo que se toca, se toca, y ya te lo dejas de creer. Además, fíjate, se puede ver de distintas maneras.

De pronto se había vuelto y le miraba. Le pilló con los ojos destapados.

- ¿Cómo que de distintas maneras?

- Sí. O pensando que es plana, o que es un globo o que es un hueco por el que se entra. Ahora la estaba viendo como un hueco, y es cuando más me gusta, porque tira de mí, como si fuera a sorberme (…)”.

La Reina de las Nieves, Carmen Martín Gaite 

Posted by imalice_aicila in 14:18:43
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