Tuesday, November 30, 2004

UnA sOnRiSa De ReGaLo

Anoche encontré una de mis joyas entre aquellas viejas cajas que traje de mi anterior vida y nunca llego a desembalar del todo, así han acabado convirtiéndose en auténticas cajas sorpresa porque ya no recuerdo ni lo que hay dentro…

Mi última sorpresa se llama El Horla de Maupassant. Lo leí en tercero de carrera por encargo de mi profesor de psicopatología… al que recuerdo dando una de sus peculiares clases y diciendo en mitad de la nada… “¿A qué huelen las nubes?”… o… “Voy a bajar aquellas persianas porque tengo la impresión de que alguien me está observando desde fuera”, algo poco probable dada la altitud y la ausencia de edificios en frente…, por supuesto bajaba la persiana del final de una gran aula para perplejidad de los que estábamos allí presentes… Entonces yo tenía unos 19 o 20 años y aquellas cosas te suenan a locura innata, hoy, sin embargo, que he estado al otro lado y tengo algunos años más, me parecen adorables provocaciones que generaban el impacto idóneo para tener presente cómo puede llegar a funcionar la mente humana en su continua existencia. Aquí uno de mis pasajes favoritos de El Horla:

(…) ¿De dónde vienen esas misteriosas influencias que mudan en desánimo nuestra felicidad y nuestra confianza en desamparo? Se diría que el aire, el aire invisible está lleno de incognoscibles Poderes, cuya misteriosa vecindad sufrimos. Me despierto pleno de gozo, con ganas de cantar en la garganta. -¿Por qué?-. Bajo hasta la orilla del río; y de pronto, tras un corto paseo, regreso desolado, como si alguna desgracia me esperase en casa. -¿Por qué?-. ¿Es un escalofrío, rozándome la piel, ha roto mis nervios y ensombrecido mi alma? ¿Es la forma de las nubes, o el color del día, el color de las cosas, tan variable, que, al pasar por mis ojos, ha perturbado mis pensamientos¿ ¡Quién sabe! Todo lo que nos rodea, todo lo que vemos sin mirarlo, todo lo que rozamos sin conocerlo, todo lo que tocamos sin palparlo, todo lo que encontramos sin distinguirlo, ¿tendrá sobre nosotros, sobre nuestros órganos y, a través de ellos, sobre nuestras ideas, sobre nuestro propio corazón efectos rápidos, sorprendentes e inexplicables?

¡Qué profundo es este misterio de lo Invisible! No lo podemos sondear con nuestros miserables sentidos, con nuestros ojos que no saben percibir ni lo demasiado pequeño ni lo demasiado grande, ni lo demasiado próximo ni lo demasiado remoto, ni los habitantes de una estrella ni los habitantes de una gota de agua… con nuestros oídos que nos engañan, pues nos transmiten las vibraciones del aire como notas sonoras. Son duendes que hacen el milagro de cambiar en rudio ese movimiento y que gracias a esa metamorfosis engendran la música, que convierte en cántico la muda agitación de la naturaleza… con nuestro olfato, más débil que el de un perro… ¡con nuestro gusto, que apenas puede discernir la edad de un vino!

Definitivamente hoy ha salido el sol también para mí y mis nublados se van diluyendo poco a poco. Esta semana tendré sorpresas y más cosas, pero creo que me gustarán y me inyectarán un poquito más de mí y menos de la fragilidad de las historias sin nombre. Me acaban de regalar una sonrisa con el café y supongo que ha dejado un efecto rápido e inexplicable… ;)

iMaLiCe

 

Posted by imalice_aicila in 12:34:03 | Permalink | Comments (1) »