rEfLeJo De OsCuRiDaD
¿Cuánto brilla una estrella? No tengo ni idea, pero se que aunque la noche esté densa, aunque las nubes nos impidan ver más allá de su opacidad, sentimos su presencia dentro de nosotros.

Destellos de luz estelar alumbran mi oscuridad.
Un mundo idílico despierta en mi interior que me transporta a una dulce sensación de paz. Silencio.
Cierro los ojos y sigo viendo brillar esa luz…
Ya no hay vacío en mi interior y mi soledad se arropa del calor que desprende su fulgor.
Abro lentamente y con miedo mis ojos para comprobar que la realidad supera mi ficción y sonrío al ver que ella, sigue ahí.
Pero como ocurre en el cuento, el viaje de Alicia a su mundo onírico tiene su fin…
Hago la prueba de fuego: cierro de nuevo los ojos y respiro profundamente apretando mis puños con fuerza, como si con ello todo se fuera a mantener intacto.
La siguiente vez que abro los ojos solo tengo el recuerdo de aquel resplandor en mi oscura noche y me aferro a el creyendo que de esa manera no va a poder desaparecer, para no volver a caer en las tinieblas.
¿A quién intento engañar?
Una mezcla de sentimientos confusos se apoderan de mi razón. Es tarde para intentar comprenderlos, quizás debí haberme tomado más tiempo para darme cuenta de que mi mundo no giraba alrededor de esa estrella.
Sólo me mantiene la esperanza de saber que es la estrella que más brilla en mi firmamento y que por las noches, cuando cierre los ojos, seguirá iluminándome allá donde yo esté.
Y como dice el gran Chaouen:
¿Y tú qué dices, corazón? Que te calles, que te calles, que te calles…
AiCiLa